La Guerra Civil Española no solo fueron dos bandos enfrentados por el odio (los hunos y los hotros, como diría Unamuno), con la idea de exterminar al contrario, sino que hubo también un importante porcentaje de personas que, aunque podían o no sentir alguna simpatía por cualquiera de los dos bandos, reprobaban absolutamente los actos de represión que estaban realizando. Esto encaja también con la idea de la tercera España, que se cita en el libro de Paul Preston, Las tres Españas del 36, que comenté recientemente.

Algunos hombres buenosDe hecho, el libro tiene ciertas similitudes con éste, con la diferencia de que, aparte de que el número de personas citadas es mucho mayor, y por lo tanto, las páginas dedicadas a cada uno de ellos es apreciablemente menor, aparte de que las personas tratadas tienen menos relevancia en el período de la Segunda República y de la subsiguiente Guerra Civil.

Encontramos en él a ciertas personas, más o menos involucradas en cualquiera de los dos bandos, que huyeron del odio que se estaba profesando durante el período de la Guerra Civil, e intentaron, o bien salvar a personas amenazadas por su propio bando, o bien expusieron claramente que estaban en desacuerdo con la represión que se estaba realizando.

En este libro, son estudiadas en conjunto las vidas de alrededor de veinte personalidades de ambos bandos, y en especial sus actividades en el período de la Guerra Civil. El autor, a pesar de posicionarse en la introducción del mismo como simpatizante con la causa de uno de los bandos, ha intentado (y creo que lo consigue) ser imparcial en el tratamiento de todos ellos. Para los que estamos convencidos de que la Guerra Civil Española fue un conflicto de malos contra malos, nos resulta incómodo encontrarnos a alguien que únicamente ve las faltas de su bando contrario, y en este caso se agradece su imparcialidad.

Todas las historias expuestas me han resultado interesantes, en menor o mayor medida, pero destaca (al menos en mi opinión) sobre todas, la de Melchor Rodríguez, conocido principalmente como El ángel rojo.

Como digo, en conjunto el libro resulta muy interesante; la selección de personas escogidas es muy apropiado, aunque quizás se me ha hecho un poco corto; el libro tiene escasamente unas doscientas páginas, y creo que podría dar para mucho más, debido al número de historias personales relatadas.

Puedes encontrarlo aquí.

 

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